Con información de DW.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó la detección de cinco contagios de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, un brote que lamentablemente ya ha causado la muerte de tres pasajeros: un matrimonio neerlandés y una ciudadana alemana. A pesar de la gravedad de estos decesos, el organismo internacional mantiene una vigilancia activa pero controlada sobre la situación.
Los expertos aseguran que, aunque es posible que aparezcan nuevos casos vinculados al navío, el alcance del brote se considera limitado bajo las medidas de prevención actuales.
El hantavirus es una afección zoonótica que se transmite principalmente a través del contacto con excrementos, orina o saliva de roedores infectados, y representa un desafío clínico debido a que no existe un tratamiento médico específico ni una vacuna preventiva. La alerta sanitaria se activó de forma inmediata para contener la propagación del virus dentro de la embarcación. Las autoridades sanitarias están enfocadas en desinfectar las áreas comunes y monitorear a la tripulación para evitar cualquier exposición adicional a los vectores de la enfermedad.
Las investigaciones epidemiológicas sugieren que el foco de infección se originó en un pasajero que contrajo el virus en Argentina antes de subir a la embarcación, contagiando posteriormente a otras personas durante el trayecto. Debido a este hallazgo, se ha iniciado un rastreo exhaustivo de los contactos de aquellos viajeros que desembarcaron en paradas previas. El objetivo primordial de estas acciones es localizar a posibles portadores asintomáticos o personas en periodo de incubación para brindarles asistencia oportuna y evitar brotes secundarios en tierra firme.
Maria Van Kerkhove, directora de prevención de epidemias de la OMS, fue enfática al declarar que este suceso no marca el comienzo de una nueva pandemia mundial, diferenciando claramente este virus del comportamiento del COVID-19.
La experta señaló que el hantavirus posee un nivel de riesgo epidémico bajo debido a que su capacidad de transmisión entre humanos es significativamente menor. Esta distinción es fundamental para evitar el pánico social y asegurar que la respuesta sanitaria sea proporcional a la amenaza real que representa este brote específico.
Finalmente, la OMS subrayó que la situación actual es profundamente distinta a la emergencia sanitaria vivida hace seis años, ya que se trata de un patógeno con características biológicas muy diversas.
