Con información de DW.
El Comité de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó que el brote de ébola que azota a la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional. Sin embargo, el director general del organismo sanitario, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ofreció un mensaje de tranquilidad al precisar que el riesgo epidemiológico actual a nivel global es considerado bajo. El dictamen de los expertos sanitarios concluyó de forma unánime que la situación no representa una amenaza pandémica.
A pesar de la baja peligrosidad global, las alarmas se mantienen encendidas en el continente africano debido a que los registros oficiales contabilizan 600 casos sospechosos y un saldo de 139 personas fallecidas. La OMS detalló que ha desplegado equipos técnicos, suministros médicos de contingencia y fondos económicos sobre el terreno para respaldar la respuesta de los ministerios de salud locales. El director general reiteró que la velocidad de propagación en la zona central de África requiere una coordinación internacional expedita para mitigar los contagios.
La principal preocupación de la comunidad médica radica en que la actual epidemia es provocada por la variante del virus denominada Bundibugyo, para la cual no existen vacunas ni tratamientos médicos aprobados por las agencias reguladoras. Los epidemiólogos temen un repunte de la mortalidad debido a que se han detectado cadenas de transmisión en áreas urbanas altamente pobladas, contagios entre el personal sanitario de los hospitales y un constante desplazamiento de civiles provocado por los conflictos armados de la región.
En una resolución inédita amparada en las reformas al Reglamento Sanitario Internacional aprobadas tras la crisis de la COVID-19, el director de la OMS declaró la emergencia de salud el domingo antes de reunir al comité asesor. El organismo internacional aprobó destinar una partida presupuestaria de 3,9 millones de dólares de sus fondos de emergencia para contener el foco infeccioso. Entre los casos confirmados destaca un ciudadano estadounidense que realizaba labores humanitarias en la RDC, quien fue evacuado a Alemania para recibir tratamiento.
