Con información de DW.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia científica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), emitió un alarmante boletín climático advirtiendo que las temperaturas medias globales se mantendrán en niveles récord o casi récord entre 2026 y 2030.
Los modelos informáticos consolidados por el Servicio Meteorológico del Reino Unido establecieron un 75% de probabilidades estadísticas de que el promedio térmico de este lustro supere en más de 1,5 grados Celsius los niveles de la era preindustrial, umbral fijado en los tratados internacionales.
El informe sobre las previsiones decenales del clima a escala planetaria, el cual sintetiza los peritajes de 13 institutos de investigación global, determinó un 86% de probabilidad de que en el transcurso de los próximos cinco años se rompa el récord del año más cálido de la historia, marca que actualmente ostenta el año 2024.
El autor principal del boletín, el científico Leon Hermanson, precisó que los modelos de largo alcance anticipan el desarrollo de un nuevo episodio de El Niño, lo que provocará una preocupante anomalía térmica en el centro del Pacífico tropical durante los años 2027 y 2028.
El inventario de datos de la ONU constató que el periodo comprendido entre los años 2015 y 2025 se consolidó formalmente como la secuencia de los once años más calurosos jamás registrados por la civilización. Para el nuevo ciclo decenal, los expertos prevén que las temperaturas de la superficie terrestre superen de forma sostenida entre 1,3 y 1,9 grados Celsius los promedios del periodo 1850-1900. Asimismo, los satélites meteorológicos advirtieron que existe un 91% de certeza de que el planeta rebase el límite crítico de calentamiento, fenómeno que golpeará con extrema dureza los ecosistemas del Ártico.
En contraposición, las métricas estadísticas determinaron que es extremadamente improbable —con un margen inferior al 1% de posibilidades— que la temperatura media global supere la barrera de los 2 grados Celsius en el corto plazo. Los directivos de la OMM recalcaron que las variaciones climáticas drásticas evidenciadas en las costas de Florida y el Caribe demuestran la urgencia de implementar reformas estructurales para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero. Las autoridades globales instaron a las administraciones del hemisferio a adecuar sus planes de contingencia ante sequías prolongadas.
