Con información de Infobae.
El mercado laboral de los Estados Unidos ratificó su solidez estructural durante el mes de mayo al registrar un crecimiento neto de 172.000 puestos de trabajo en el sector no agrícola, superando las previsiones de Dow Jones.
El informe mensual desclasificado por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) precisó que la tasa de desempleo nacional se mantuvo estable y sin cambios en un índice del 4,3%. Las métricas oficiales del gobierno federal revisaron además al alza los balances de contratación de marzo y abril en un acumulado de 93.000 empleos nuevos, disipando la inestabilidad de las cajas.
El desglose de los balances industriales determinó que el sector de ocio y hospitalidad se consolidó como el motor de la contratación al añadir 70.000 plazas, un rendimiento deslumbrante que cuadriplica su promedio histórico anual.
El ramo de la salud y la asistencia médica retuvo su dinamismo ordinario al incorporar 35.000 técnicos en los hospitales de los condados. Por el contrario, las actividades financieras registraron una contracción de 22.000 empleos centralizados en las bancas comerciales, mientras que las aerolíneas perdieron 9.000 operarios debido al cese de operaciones e insolvencia de la firma de bajo costo Spirit.
Paralelamente a los datos de las nóminas del sector privado, la portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, emitió un balance macroeconómico advirtiendo que la estabilización de la inflación en EE. UU. al objetivo del 2% se retrasará hasta finales de 2027.
La entidad financiera internacional justificó la modificación del calendario explicando que la guerra abierta contra la República Islámica de Irán ha disparado de forma sostenida los precios del crudo en los mercados mundiales. El FMI certificó que los aranceles de Trump se han materializado de forma gradual en un mayor costo de la vida.
