Con información de DW.
El Senado de los Estados Unidos otorgó luz verde a un colosal proyecto de financiamiento de 70.000 millones de dólares destinado a blindar la ofensiva migratoria de Donald Trump.
La histórica votación legislativa facultará la asignación directa de recursos fiscales para las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de las patrullas de la Patrulla Fronteriza durante el resto del mandato presidencial. La resolución pasa de forma inmediata a los despachos de la Cámara de Representantes, donde la mayoría republicana prevé sancionar la ley a principios de la próxima semana para remitirla al Ejecutivo.
La victoria de la Casa Blanca se concretó tras meses de intensas disputas parlamentarias y un histórico cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La bancada demócrata se había negado a respaldar las partidas arancelarias, exigiendo restringir tácticas punitivas radicales como las redadas masivas en los distritos urbanos y el uso de máscaras protectoras por parte de las fuerzas federales. Para sortear el bloqueo de la oposición y evitar los debates prolongados, los senadores conservadores recurrieron de forma unánime al mecanismo acelerado de conciliación presupuestaria, logrando mantener cohesionados sus votos.
Durante las acaloradas sesiones del viernes en el Capitolio, los demócratas intentaron sin éxito introducir enmiendas legislativas orientadas a desviar los capitales de interdicción fronteriza hacia programas de vivienda social, mitigación de la inflación y asistencia para la clase trabajadora. Los líderes de la oposición argumentaron que la administración republicana prioriza su agenda de deportaciones masivas por encima del elevado costo de la vida. Asimismo, el bloque de Trump logró tumbar las propuestas demócratas que buscaban financiar salones de baile residenciales o colocar a funcionarios leales en las agencias de inteligencia.
El millonario desembolso de los 70.000 millones de dólares se aprueba en un escenario condicionado por fuertes tensiones civiles, registrándose choques armados entre manifestantes proinmigración y escuadrones de ICE en el centro federal de Newark.
