Con información de El Nacional.

Defensores de derechos humanos denunciaron que los presos políticos trasladados desde El Helicoide al penal de Tocuyito llevan una semana totalmente aislados.

El ex prisionero político Nikoll Arteaga explicó que las autoridades mantienen bajo un estricto secreto la cantidad exacta de reclusos movilizados y sus identidades. Los detenidos fueron ubicados en la temida zona de «reflexión», un área que funciona como un centro de aislamiento indefinido donde los internos quedan expuestos a graves torturas.

Por su parte, Kennedy Fernando Tejeda, miembro del Foro Penal en el estado Carabobo, recordó que las leyes penitenciarias son muy claras respecto a estos espacios. El activista señaló que el Código Orgánico establece que los reclusos solo pueden pasar un máximo de 30 días en las áreas de observación. Durante este periodo legal, es obligatorio que los privados de libertad reciban revisiones físicas, clínicas y evaluaciones psicológicas detalladas, un procedimiento que lamentablemente casi nunca se cumple en las celdas.

Tejeda manifestó su profunda preocupación por la salud de los trasladados a la cárcel de Tocuyito, alertando que ninguno de los detenidos ha podido tener contacto o llamadas con sus familiares.

Las organizaciones humanitarias advirtieron que los módulos de aislamiento carecen de insumos médicos básicos, agua potable y condiciones adecuadas de reclusión. Ante esta grave situación, los defensores civiles exigieron al gobierno interino de Delcy Rodríguez un reporte oficial sobre los andenes carcelarios y la libertad inmediata de los prisioneros.

Este nuevo escándalo de violaciones a los derechos humanos empaña las promesas de la Ley de Amnistía que la junta transitoria anunció tras la captura de Nicolás Maduro. Las bitácoras de las ONG demuestran que más de 500 personas continúan tras las rejas en Venezuela por motivos ideológicos, sufriendo maltratos en los perímetros de El Rodeo y Yare.