Con información del Diario las Américas.
Un hombre de 34 años de edad fue arrestado en Miami Beach tras ser acusado de destruir una pelota inflable gigante de la FIFA valorada en más de 1.000 dólares.
El sospechoso fue identificado por las autoridades policiales como Jorden Stephen Perozo, un residente local de la zona costera. Perozo fue imputado formalmente por la fiscalía con un cargo grave de daños criminales contra la propiedad pública, quedando tras las rejas por estropear los arreglos festivos de la Copa del Mundo.
El acto de vandalismo se escenificó en la intersección de la calle 71 y Rue Vendome, lugar donde estaba expuesta una enorme estructura inflable de 16 pies de altura decorada con los colores de Uruguay. Un ciudadano de a pie observó el momento exacto en que el sospechoso rajaba la lona sintética con una navaja para luego darse a la fuga a toda velocidad a bordo de un scooter eléctrico. La instalación formaba parte de las decoraciones artísticas colocadas por el ayuntamiento para recibir el partido de Uruguay contra Arabia Saudita.
Los detectives de la policía lograron avanzar en las investigaciones gracias al cruce de datos informáticos de las cámaras de vigilancia vial de la ciudad, las cuales captaron la ruta de escape. Las patrullas interceptaron a Perozo mientras se encontraba sentado en el interior de un automóvil Nissan en la Hawthorne Avenue. Tras ser sometido a una rueda de identificación presencial frente a los testigos, el acusado confesó su autoría en la comisaría, alegando de forma inicial que se encontraba bajo los efectos de una severa intoxicación por alcohol.
Los registros carcelarios confirmaron que el vándalo permanece bajo custodia en el Centro Correccional Turner Guilford Knight (TGK) tras fijársele una fianza de 2.500 dólares en las cajas de la fianza por el nuevo cargo. Las autoridades de los condados alertaron que al momento de cometer el delito, Perozo se encontraba libre bajo fianza por un expediente criminal previo. El historial acumulado del sujeto incluye cargos graves por huir de la policía, resistirse al arresto sin violencia y alteración del orden público en las calzadas.
