Con información de EFE.
El Sistema Electroenergético Nacional de Cuba sufrió un colapso total, dejando a toda la isla sin suministro eléctrico. El histórico apagón general ocurrió al mediodía y representa la tercera desconexión absoluta de la red en lo que va del año 2026, afectando de manera directa a cerca de nueve millones de ciudadanos en el territorio insular.
Ante la parálisis de la red, el Ministerio de Energía y Minas activó de emergencia los protocolos de contingencia mediante microsistemas locales para garantizar electricidad en servicios vitales como hospitales y acueductos. La Unión Eléctrica estatal informó que el restablecimiento del servicio se ejecutará de forma gradual y progresiva mediante la creación de «islas» de energía interconectadas.
La crisis de generación se agrava drásticamente debido a que las centrales flotantes y los motores de combustión distribuidos se encuentran fuera de operaciones por falta de combustible. Los técnicos del sector explicaron que la infraestructura termoeléctrica arrastra décadas de explotación y obsolescencia que provocan récords de hasta el 72 % de afectación simultánea en el horario de mayor demanda.
El Gobierno cubano calificó la situación de la red eléctrica como crítica y extremadamente tensa, y atribuyó el desabastecimiento de crudo al estricto bloqueo petrolero impuesto por los Estados Unidos. El asedio energético de Washington prohíbe la llegada de crudo importado, registrando solo el arribo de un barco humanitario ruso en los últimos seis meses que sirvió de alivio por quince días.
