Con información de EFE.

El piloto español Álex Palou, tetracampeón de la IndyCar Series, visitó la Casa Blanca para presentar el Gran Premio «Freedom 250». Durante una recepción oficial celebrada a las puertas del Ala Oeste de la residencia presidencial, el destacado corredor barcelonés obsequió al presidente Donald Trump un casco personalizado con los colores de la bandera estadounidense y la silueta detallada del complejo gubernamental.

Palou estuvo acompañado en la ceremonia por sus compañeros de parrilla David Malukas, Felix Rosenqvist y Marcus Ericsson, en un acto que incluyó una demostración simbólica de parada en boxes a cargo de los mecánicos del Team Penske, quienes ejecutaron un cambio de neumáticos exprés ante la mirada del mandatario. Trump elogió efusivamente el valor y la destreza de los pilotos, bromeando sobre el peligro extremo que implica conducir a 400 kilómetros por hora con apenas pulgadas de separación entre los vehículos.

La capital estadounidense albergará esta carrera oficial de la IndyCar entre el 22 y el 23 de agosto, un evento completamente gratuito integrado en las conmemoraciones oficiales por el 250 aniversario de la independencia del país. El trazado callejero contará con una extensión de 1.7 millas y siete curvas que recorrerán las inmediaciones de los monumentos más emblemáticos de la Explanada Nacional, ubicando su salida y meta frente al Capitolio.

El presidente republicano comparó el impacto de esta competición con la histórica velada de artes marciales mixtas de la UFC celebrada en la Casa Blanca el pasado mes de junio durante su cumpleaños número 80, augurando que la carrera alcanzará niveles récord de audiencia televisiva. En el plano deportivo, Álex Palou marcha actualmente como líder indiscutible del campeonato de la IndyCar con un total de 404 puntos, manteniendo una sólida ventaja de 56 unidades sobre el estadounidense Kyle Kirkwood.