Con información de EFE/El Nacional.

Liberia recibió este jueves a los primeros migrantes deportados desde Estados Unidos en el marco de un bilateral que permite trasladar hasta 1.200 personas de diversas nacionalidades al país africano. El ministro de Información liberiano, Jerolinmek Piah, confirmó que la mayoría de los ciudadanos repatriados proviene de América Latina, mencionando específicamente casos de nacionales de Venezuela, Cuba y Colombia.

El primer traslado aéreo incluyó a 20 personas y aterrizó en la ciudad de Monrovia tras realizar una escala técnica en Dakar, Senegal. Las autoridades del país africano informaron que los recién llegados serán atendidos en calidad de huéspedes, contando con la asistencia técnica de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La medida forma parte de la estrategia ampliada de deportaciones a terceros países impuesta por la Administración Trump, política que cuenta con convenios similares suscritos con otras naciones del continente africano como Camerún, Ghana y Sierra Leona. Bajo los términos fijados, Washington destinó un fondo de 5 millones de dólares a Liberia para apoyar la gestión operativa y el fortalecimiento de sus sistemas migratorios locales.

Diversas organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por el alcance de estos acuerdos de reubicación, alertando sobre los riesgos que enfrentan personas enviadas a territorios con los que no poseen lazos culturales o familiares. Paralelamente, tribunales federales en Estados Unidos mantienen disputas judiciales abiertas sobre la legalidad del envío de solicitantes de asilo hacia naciones africanas cuando existen protecciones previas contra su expulsión.