Con información de EFE.

Un primer grupo de más de 150 ciudadanos haitianos llegó a la ciudad de Cabo Haitiano tras ser deportados desde Estados Unidos, marcando el inicio de las expulsiones vinculadas al fin del Estatus de Protección Temporal (TPS).

El traslado se ejecutó mediante un vuelo chárter gestionado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), tras confirmarse la cancelación del beneficio migratorio para más de 300.000 personas.

Las operaciones de retorno debieron ser desviadas hacia el norte de la nación caribeña debido a que el Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture de Puerto Príncipe mantiene sus operaciones suspendidas. La capital haitiana continúa enfrentando un grave asedio por parte de organizaciones criminales armadas, las cuales ejercen control sobre cerca del 90 por ciento del área metropolitana y mantienen en parálisis las principales infraestructuras públicas.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) decidió finalizar la cobertura del TPS respaldado por un dictamen de la Corte Suprema estadounidense que validó la posición de la administración de Donald Trump. Las autoridades norteamericanas argumentaron que las condiciones del país antillano permiten un retorno seguro, a pesar de los informes de organismos internacionales que advierten sobre la persistente violencia e inestabilidad en la región.

La crisis humanitaria e institucional en Haití ha provocado el desplazamiento interno de miles de ciudadanos y un aumento severo en los niveles de inseguridad alimentaria. Cifras de la Organización de las Naciones Unidas confirman miles de víctimas mortales registradas este año, en un contexto donde el fin de la protección migratoria deja a los deportados en una situación de alta vulnerabilidad tras retornar a su país de origen.