Con información de El Nuevo Herald.

El Centro Nacional de Huracanes vigila de cerca un sistema de baja presión en el norte del Golfo de México, el cual presenta altas probabilidades de convertirse en una depresión o tormenta tropical de corta duración antes de impactar las costas de Texas y Luisiana.

Los pronósticos meteorológicos indican que la perturbación está mostrando signos de organización y podría obligar a la emisión de alertas preventivas en las próximas horas. Sin embargo, independientemente de su desarrollo ciclónico, se anticipan lluvias intensas para toda la región costera afectada.

En paralelo, los remanentes de lo que fue la tormenta tropical Dolly continúan su trayectoria hacia el oeste-noroeste y podrían alcanzar la Florida. Aunque el sistema se encuentra desorganizado, se espera que arroje fuertes precipitaciones sobre Puerto Rico, Bahamas y eventualmente el territorio floridano.

Los expertos meteorológicos explican que Dolly se debilitó significativamente tras enfrentarse a condiciones adversas de cizalladura y vientos fuertes en el Caribe, descartando por el momento cualquier posibilidad de que el fenómeno recupere su estatus de tormenta tropical antes de tocar suelo continental.