Con información de DW.

El Departamento de Justicia del gobierno de Donald Trump presentó una apelación de emergencia ante el Tribunal Supremo para intentar implementar una nueva norma que otorgaría al Servicio Postal de EE. UU. (USPS) la autoridad de restringir drásticamente el voto por correo, a solo dos meses de las cruciales elecciones legislativas de medio mandato.

La maniobra busca eludir a un tribunal de apelaciones que actualmente revisa una suspensión temporal impuesta por una jueza de Massachusetts. La polémica orden ejecutiva, firmada en marzo, facultaría a la agencia federal para recopilar listas estatales de votantes y retener el envío de boletas electorales, una interferencia sin precedentes en procesos que históricamente son gestionados exclusivamente por los estados.

El presidente republicano ha argumentado insistentemente, sin presentar pruebas concluyentes, que el sistema de votación postal fomenta el fraude masivo. Sin embargo, una coalición de 23 estados gobernados por demócratas y diversas organizaciones civiles impugnaron la medida, denunciando que se trata de una táctica maliciosa para dificultar el sufragio e impactar negativamente a los votantes opositores.

La batalla judicial llega en un momento crítico, dado que el estado de Carolina del Norte se prepara para iniciar la distribución masiva de boletas por correo este mismo viernes, marcando el inicio del ciclo electoral que definirá el equilibrio de poder en el Congreso de Estados Unidos durante el resto del mandato de Trump.