Con información de EFE.

Una investigación oficial de la Oficina del Inspector General del DHS reveló este lunes que el extinto centro de detención «Alligator Alcatraz» en Florida incurrió en graves abusos y condiciones de hacinamiento severo.

El informe documentó el uso inaceptable de pequeñas jaulas metálicas de 1,7 metros cuadrados como supuestas «zonas de calma», las cuales eran empleadas frecuentemente como métodos de castigo contra los migrantes detenidos.

Las inspecciones también constataron violaciones flagrantes a los estándares de espacio vital, registrando un promedio de apenas 2,6 metros cuadrados por interno, además de graves deficiencias en la atención médica y en los suministros alimentarios.

Aunque el centro operaba bajo un acuerdo estatal con Florida y fue clausurado el pasado mes de junio tras múltiples demandas humanitarias y ambientalistas, el documento expone crudas fallas institucionales en el trato a los migrantes.