Con información de EFE.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó al gobierno de Estados Unidos de obstaculizar el comercio exterior de la isla mediante presiones y chantajes económicos que generan graves consecuencias humanitarias para la población.
Durante sus declaraciones, Rodríguez detalló que unos 7.000 contenedores cargados de alimentos, medicinas y suministros esenciales permanecen varados en puertos internacionales debido al temor de las navieras a las sanciones secundarias de Washington.
Esta situación crítica se enmarca en la política de «máxima presión» aplicada desde inicios de 2026, la cual incluye un férreo cerco petrolero y restricciones financieras que ahuyentan a los proveedores extranjeros.
A pesar del impacto humanitario y las amenazas de agresión, el gobierno cubano busca alternativas comerciales, agradeciendo recientemente el respaldo diplomático de los países del bloque BRICS frente a las medidas coercitivas unilaterales.
