Con información de EFE.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) ha intensificado de forma drástica sus acciones punitivas al imputar a 195 extranjeros en 25 estados durante las últimas nueve semanas por presuntos delitos electorales.
Las acusaciones formuladas bajo la directiva del fiscal general Todd Blanche comprenden declaraciones falsas de ciudadanía para registrarse y la presentación fraudulenta de solicitudes de voto, alcanzando un total de 239 personas procesadas en lo que va del segundo mandato republicano.
Entre los casos más destacados figuran la ciudadana colombiana Patricia Elena Valencia Cardona y el cubano Juan Florencio Ramos en Carolina del Norte, además de imputaciones similares contra residentes permanentes de Argentina, México y Honduras.
Esta ofensiva judicial del Ejecutivo contrasta abiertamente con las estimaciones de organizaciones de investigación independiente y centros de análisis, los cuales sostienen que el fraude electoral cometido por no ciudadanos es estadísticamente casi nulo.
Pese a los reveses sufridos en tribunales federales y en el propio Tribunal Supremo al intentar anular miles de boletas en estados como California, la administración federal mantiene su firme postura de aplicar todo el peso de la ley para blindar los padrones electorales.
