Con información de DW.

Los colegios electorales abrieron este martes sus puertas en todo Estados Unidos para dar inicio formal a las trascendentales elecciones de mitad de mandato, un proceso comicial que amenaza con trastocar profundamente los poderes ejecutivos del presidente Donald Trump.

Con un padrón que aumentó hasta alcanzar cerca de 250 millones de ciudadanos habilitados para votar a lo largo de seis husos horarios, la participación ciudadana refleja un dinamismo histórico impulsado por el descontento económico y las tensiones internacionales.

Un hito sin precedentes ha marcado este ciclo electoral al registrarse más de 57 millones de votos emitidos por adelantado, tanto de forma presencial como por correo postal, según las cifras consolidadas por el Laboratorio Electoral de la Universidad de Florida.

Esta decisiva jornada electoral renovará los 435 escaños de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado federal y 36 gubernaturas estatales, además de múltiples alcaldías y referendos locales de gran relevancia institucional.

Mientras los centros de votación operan de manera escalonada hasta el cierre definitivo en la costa oeste, la expectativa nacional se concentra en los estados en disputa, cuyo veredicto definirá la correlación de fuerzas en el Congreso durante los próximos dos años.