Adidas puso fin a una asociación que ayudó a que el artista anteriormente conocido como Kanye West se convirtiera en multimillonario y le dio a la ropa deportiva alemana un atractivo vanguardista, pero finalmente no pudo sobrevivir a las crecientes protestas por los comentarios ofensivos y antisemitas del rapero, explica AP. 

La separación dejará a Adidas en busca de otra celebridad trascendente que le ayude a competir con su rival Nike, cada vez más grande, pero probablemente resulte aún más costosa para Ye, como ahora se conoce al rapero. El gigante de las zapatillas se convirtió en la última compañía en cortar lazos con Ye, cuya carrera musical ha estado en declive a medida que provoca controversia.

Adidas explicó que esperaba recibir un golpe de hasta 246 millones de dólares en sus ingresos netos este año por la decisión de detener de inmediato la producción de su línea de productos Yeezy y suspender los pagos a Ye y sus empresas. Sus acciones cerraron con una caída de más del 2% el martes.

“Adidas no tolera el antisemitismo y cualquier otro tipo de discurso de odio”, explicó la compañía en un comunicado el martes. “Los comentarios y acciones recientes de Ye han sido inaceptables, odiosos y peligrosos, y violan los valores de diversidad e inclusión, respeto mutuo y equidad de la empresa”.