Con información de CNN.
Detectives adscritos al Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) ejecutaron la detención del ciudadano Michael Gledhill, de 44 años de edad, bajo sospecha del asesinato del actor James Handy.
El arresto penal del imputado se concretó el pasado miércoles por la mañana en los suburbios de la costa oeste, fijándosele una fianza judicial de dos millones de dólares. Las autoridades policiales confirmaron que el sospechoso residía en la misma propiedad habitacional en compañía de su madre, quien sostenía una relación de noviazgo con la víctima de la tercera edad.
Las bitácoras de emergencia de las agencias de resguardo revelaron que el operativo civil se activó tras recibirse una escalofriante llamada al sistema 911. En la grabación telefónica de las patrullas, el propio agresor declaró textualmente: «Soy el hijo del hombre, acabo de matar al hombre del pecado», confesión que guio de forma directa a las unidades especiales hacia el inmueble. Al arribar al jardín delantero de la residencia, los oficiales localizaron al veterano actor de 81 años de edad inconsciente y presentando graves heridas de arma blanca en la región del pecho.
A pesar de las maniobras de reanimación cardiopulmonar e instrumental de urgencia aplicadas por los paramédicos en la ambulancia de traslado, los médicos del hospital confirmaron el deceso de Handy a los pocos minutos de ingresar a los pabellones quirúrgicos. La agente artística de la firma Ellis Talent Group, Pam Ellis-Evenas, remitió una nota luctuosa a la agencia Associated Press expresando su dolor y ponderando al fallecido como uno de los clientes y amigos más talentosos, amables y humildes del circuito de Hollywood. El bufete de defensores públicos del condado no emitió declaraciones sobre el litigio.
