Con información de CNN.

En una nueva acción de la denominada «Operación Southern Spear», las Fuerzas Armadas de Estados Unidos realizaron un ataque letal contra una embarcación en el Pacífico oriental, resultando en la muerte de dos personas.

El Comando Sur, ahora bajo el mando del general Francis L. Donovan, informó que la operación se dirigió contra grupos designados como organizaciones terroristas. Con este incidente, la cifra de fallecidos en este tipo de operativos asciende a 119 personas desde que comenzó la campaña en septiembre pasado.

La legalidad de estos ataques directos ha generado una intensa controversia en el Congreso estadounidense y entre expertos en derecho militar. El gobierno de Trump sostiene que el país se encuentra en un «conflicto armado» contra los carteles de la droga, lo que justificaría el uso de fuerza letal en lugar de los procesos judiciales de interdicción tradicionales.

Aunque el discurso oficial se centra en frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos, diversos funcionarios han reconocido en privado que esta campaña de presión militar también formó parte de la estrategia para desestabilizar la gestión de Nicolás Maduro en Venezuela.

Mientras las operaciones en el Caribe y el Pacífico continúan, organizaciones de derechos humanos insisten en que los sospechosos deben ser procesados bajo estándares legales internacionales, evitando el uso de tácticas de guerra en tareas de control fronterizo y antinarcóticos.