El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió el martes al Congreso más dinero para seguir ayudando a Ucrania de la agresión rusa pero también para garantizar la reposición del arsenal militar estadounidense.
Biden estuvo en Alabama, en la planta que fabrica los Javelin, los famosos misiles antiblindados que tanto han ayudado a Ucrania, una visita que la Casa Blanca enmarca en el agradecimiento que el presidente quiere mostrar a los ciudadanos estadounidenses por el apoyo económico que el país está dando a Ucrania, pero también para personalizarlo en los trabajadores que fabrican parte de las armas que se están enviando al país.
En su discurso ante los trabajadores de esta fábrica, EFE dice que el mandatario admitió que la guerra en Ucrania «no será barata» pero insistió en que es «mucho mayor» el coste que supondría «ceder ante la agresión» de Rusia. Por eso repitió su mensaje al Congreso del país para que apruebe su petición de nuevas dotaciones para la ayuda militar a Ucrania.
Biden además, se dirigió directamente a los trabajadores de la planta para agradecerles su contribución en la ayuda a Ucrania.

