El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, celebró el lunes el Día del Trabajo en el país participando en eventos sindicales en dos estados clave para las elecciones legislativas de noviembre, donde se reivindicó frente a los republicanos como el mayor defensor de los trabajadores, así lo reseña EFE. 

“Dije desde el principio que iba a ser el presidente más favorable de los trabajadores en la historia de Estados Unidos y estoy cumpliendo esa promesa”, indicó el líder demócrata en un acto en Milwaukee, en Wisconsin, uno de los estados que conforman el cinturón industrial del Medio Oeste del país.

Horas después, repitió el mensaje en un evento similar celebrado en Pittsburgh, Pensilvania, dos días después de que el expresidente Donald Trump tuviera un mitin en ese estado para apoyar a los candidatos republicanos.

La economía es el principal tema de preocupación para los votantes de cara a las elecciones de noviembre, en las que se renovará el Congreso, en un país donde el desempleo se mantiene en tasas bajas pero la elevada inflación ha vaciado el bolsillo de la clase trabajadora.

En Milwaukee, Biden aseguró que fabricantes de todos los países “están viniendo a Estados Unidos” porque este país ofrece “el entorno más seguro y a los mejores trabajadores del mundo”. También hizo un alegato en favor de los sindicatos, en un momento en el que miles de trabajadores de grandes compañías como Starbucks o Amazon están intentando sindicalizarse frente a la oposición de sus empleadores.

Biden dejó claro que no es detractor de las grandes corporaciones en términos generales, sino partidario de que todo el mundo aporte lo que le corresponda: “el día en que las compañías multimillonarias no aportan nada se ha acabado”.

Más tarde, en Pittsburgh, acompañado de la secretaria del Trabajo, Marty Walsh, presumió de haber creado 10 millones de puestos de trabajo desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2021, y volvió a definirse como un presidente “prosindicatos”.