Con información de Infobae.
Una peligrosa ola de calor y severas tormentas eléctricas deslucieron las celebraciones del 4 de Julio en gran parte de Estados Unidos, forzando la modificación de los eventos oficiales. El fenómeno climático extremo afectó al 70 por ciento del territorio, provocando la cancelación de los tradicionales desfiles en Filadelfia y registrando temperaturas récord de hasta 39 grados en la capital.
En Washington D. C., alertas de tormenta severa y descargas eléctricas forzaron la evacuación de la Explanada Nacional, incluyendo la FIFA Fan Zone y la Gran Feria Estatal. Miles de asistentes debieron buscar refugio en edificios públicos cercanos por espacio de dos horas, lo que retrasó el discurso previsto del presidente Trump hasta cerca de la medianoche.
Pese al mal tiempo, la jornada cerró con un histórico espectáculo pirotécnico en el que los organizadores dispararon un récord mundial de 850,000 proyectiles de fuegos artificiales. El show iluminó los cielos de la capital estadounidense tras la confusión de la audiencia, que debió pasar nuevamente por los filtros de seguridad para reingresar al perímetro del Monumento a Washington.
Sin embargo, el despliegue masivo encendió las alertas sanitarias del Servicio de Parques Nacionales debido a los niveles peligrosos de contaminación y mala calidad del aire en la capital. Los informes técnicos indicaron que la densa nube de humo pirotécnico, mezclada con la humedad sofocante, generó condiciones ambientales muy insalubres para la población.
