Con información de EFE.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decretó tres días de duelo nacional en memoria de las víctimas del violento terremoto de magnitud 7,4. La medida ejecutiva dispone que la bandera nacional permanezca a media asta en todas las sedes públicas del país y delegaciones diplomáticas en el exterior.

Las autoridades regionales confirmaron que la cifra de fallecidos ronda las 240 personas, acompañadas por más de 1.300 heridos y decenas de estructuras destruidas. El epicentro se ubicó en San José del Palmar, afectando gravemente a los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas.

Los equipos de socorro mantienen labores de búsqueda y rescate sin pausa en Cali y Pereira, ciudades que concentran la mayor cantidad de edificaciones colapsadas. Brigadas especializadas despliegan herramientas de rastreo térmico para localizar supervivientes atrapados entre las ruinas.

El mandatario colombiano expresó las condolencias del Gobierno a las familias afectadas y ratificó el despliegue total de la Fuerza Pública en las zonas de desastre. La declaración de duelo busca unir a la nación mientras se coordina la recepción de ayuda humanitaria internacional.