Con información de EFE.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó este miércoles la expulsión de toda la delegación diplomática israelí que permanecía en el país y, simultáneamente, declaró la intención de su gobierno de abandonar el Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente entre ambas naciones.

Estas acciones representan una escalada en el deterioro de las relaciones, que ya se habían roto formalmente en mayo de 2024.

La drástica medida fue adoptada como represalia por la intercepción de la flotilla «Global Sumud» por parte de Israel, en la que fueron detenidas dos ciudadanas colombianas.

El mandatario calificó el hecho como un «nuevo crimen internacional» perpetrado por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y anunció que la cancillería colombiana emprenderá las demandas correspondientes ante la justicia internacional.