Con información de CNN.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos ejecutaron un movimiento estratégico de alta envergadura al confirmar la llegada del Grupo de Ataque del Portaaviones USS Nimitz a las aguas del mar Caribe.

El despliegue militar, coordinado y anunciado públicamente por el Comando Sur de EE. UU., incluye la movilización del histórico portaaviones, su ala aérea de combate embarcada 17, el USNS Patuxent y el destructor lanzamisiles USS Gridley.

Las autoridades castrenses norteamericanas describieron la presencia de la flota como el epítome de la letalidad sin igual y la ventaja estratégica indispensable para la estabilidad y la defensa de la democracia regional.

El movimiento de la flota de combate se hizo público el mismo día en que el Departamento de Justicia estadounidense destapó la imputación de cargos por asesinato contra el exdictador cubano Raúl Castro. De acuerdo con informes previos de inteligencia, las autoridades de La Habana contemplan que esta acusación penal busca estructurar las bases de una eventual intervención armada de captura; un precedente directo de esta estrategia se vivió cuando el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, fue arrestado en una operación militar que lo condujo directamente a Estados Unidos para ser juzgado.

La respuesta del gobierno cubano ante la aproximación naval no se hizo esperar, y el gobernante Miguel Díaz-Canel ratificó el derecho legítimo de su nación a defenderse ante lo que consideran los preparativos de un ataque militar. El mandatario advirtió que una incursión en la isla provocaría un escenario de derramamiento de sangre con consecuencias incalculables para la región. El USS Nimitz, que entró en servicio en el año 1975 y es el portaaviones más longevo de la Marina estadounidense, arribó al Caribe tras completar una gira y ejercicios conjuntos con ejércitos de Colombia y Panamá.

Por su parte, el fiscal federal interino Todd Blanche confirmó que se ha emitido una orden de arresto contra Castro, expresando que las autoridades confían en que el acusado comparezca ante un jurado en Miami por su propia voluntad o de otra manera. Blanche enfatizó que la fiscalía federal procesa rutinariamente a imputados fuera de sus fronteras y que esta causa criminal no constituye un acto propagandístico para la galería. La presencia del portaaviones en las costas caribeñas eleva la disuasión militar a niveles inéditos en medio de la crisis bilateral.