Con información de EFE.
Durante el 82.º Congreso Ordinario de la Conmebol celebrado en Quito, el presidente de la confederación sudamericana, Alejandro Domínguez, pidió formalmente a Gianni Infantino que presente su candidatura para un nuevo periodo como presidente de la FIFA.
Domínguez elogió la «gran transformación» que ha experimentado el fútbol bajo el liderazgo de Infantino en los últimos diez años y subrayó que la región confía en su política para seguir evolucionando el deporte.
En un gesto simbólico de respaldo absoluto, Domínguez colocó una banda de capitán a Infantino, señalando que el fútbol mundial necesita un guía experimentado para «juntar y celebrar los goles». Este movimiento asegura a Infantino el apoyo en bloque de las federaciones sudamericanas, un pilar fundamental en la estructura de poder de la FIFA de cara a las próximas elecciones que se celebrarán tras el fin de su mandato actual en 2027.
Infantino, quien estuvo presente en la capital ecuatoriana, ha mantenido una relación estrecha con la Conmebol, impulsando proyectos como la expansión de los mundiales y el fortalecimiento de las ligas regionales. El respaldo de Domínguez no solo es un voto de confianza, sino una estrategia para garantizar que los intereses del fútbol sudamericano sigan teniendo un peso relevante en la mesa de decisiones de la máxima instancia del fútbol mundial.
