Con información de EFE.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó enfáticamente el anuncio del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, de cerrar la embajada en La Habana. La cancillería insular calificó la medida como un acto de subordinación a la política exterior de Estados Unidos.

El gobierno cubano sostuvo que la decisión rompe con los lazos históricos de hermandad entre ambas naciones y carece de justificación nacional. Sin embargo, ratificó que mantendrá sus compromisos educativos con los estudiantes colombianos de medicina amparados por los Acuerdos de Paz de 2016.

El anuncio de De la Espriella contempla la clausura de 14 embajadas colombianas en el exterior a partir del 7 de agosto. El mandatario electo precisó que con Cuba y Nicaragua no existirá vínculo diplomático alguno, calificando a sus gobiernos como estructuras tiránicas.

El choque diplomático ocurre en medio del deterioro de las relaciones entre Washington y La Habana tras el bloqueo petrolero y nuevas sanciones financieras. Pese al quiebre de misiones, la cancillería cubana afirmó que continuará respaldando al pueblo colombiano en la búsqueda de la paz.