Con información de El Nuevo Herald.
La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, anunció de forma sorpresiva la renuncia fulminante de la directora de PortMiami, Hydi Webb, y del jefe de operaciones condal, Jimmy Morales.
Las dimisiones de los dos altos funcionarios de la costa este se precipitaron a raíz de un severo conflicto logístico y ambiental que acaparó los titulares de la prensa nacional. La controversia institucional se desencadenó tras la venta de un depósito estratégico de combustibles ubicado en el perímetro de Fisher Island, considerado el código postal más rico de Florida.
La crisis fiscal se remonta al año 2024, ciclo en el que las autoridades del condado decidieron omitir la compra del almacén energético, negligencia administrativa que fue aprovechada por un desarrollador inmobiliario privado para adquirir el terreno por un monto de 180 millones de dólares.
La constructora anunció planes para clausurar el terminal de carburantes y levantar condominios residenciales de lujo, intención corporativa que encendió las alarmas de las principales empresas navieras transnacionales debido a que PortMiami se consolida como el puerto de mayor tránsito de cruceros del mundo al procesar 8,5 millones de pasajeros en 2025.
Ante la amenaza de parálisis en el suministro de combustible para las flotas turísticas y mercantes, la alcaldía de Levine Cava inició gestiones a contrarreloj para comprar el lote de Fisher Island por una suma de 400 millones de dólares, cifra que duplica el valor del mercado original. Sin embargo, los multimillonarios residentes de la exclusiva isla privada —donde el precio de las viviendas promedia los 12 millones— interpusieron demandas civiles contra la inmobiliaria para bloquear la venta al condado, alegando que el almacén de diésel arruina sus vistas y constituye un grave peligro de contaminación ambiental.
En su comunicado de prensa oficial, la alcaldesa de Miami-Dade evitó referirse de forma directa a las investigaciones fiscales por el sobreprecio de los terrenos, limitándose a manifestar una profunda gratitud hacia Webb y Morales por su integridad y dedicada trayectoria en las agencias públicas. Mientras las pasarelas logísticas del puerto intentan asimilar un récord de carga de 1,11 millones de unidades de contenedores TEU, las fiscalías de distrito auditan los correos contables. Los gremios comerciales advierten que el litigio por las reservas de queroseno de los cruceros podría ralentizar las operaciones en verano.
