Con información de EFE.

Dos potentes terremotos sacudieron las costas del Caribe venezolano con apenas 39 segundos de diferencia, registrando un evento principal de magnitud 7,5 en la escala de Richter. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) detalló que el movimiento telúrico se originó en la localidad de Yumare, en el estado Yaracuy, precedido por un sismo precursor de magnitud 7,2 cerca de San Felipe.

El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de la nación norteamericana clasificó el fenómeno bajo el término técnico de «doblete sísmico», actualizando las bitácoras informáticas de emergencia tras analizar la liberación de energía.

Los temblores causaron devastadores destrozos en la ciudad capital de Caracas, reportándose el colapso total de dos edificios residenciales en los alrededores de la plaza Altamira, en el este de la urbe. Las comisiones de Protección Civil, el Cuerpo de Bomberos y patrullas de la Policía de Chacao desplegaron de inmediato megaoperativos urgentes para remover cascotes y buscar posibles víctimas atrapadas bajo las estructuras. El violento sacudón provocó masivos apagones eléctricos que paralizaron los semáforos viales e interrumpieron las redes de telefonía e internet en los condados metropolitanos, interrumpiendo las transmisiones donde las familias seguían las pantallas del Mundial.

El brutal evento tectónico encendió las alarmas internacionales al emitirse un aviso de tsunami para los archipiélagos de Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses. La gobernadora de la isla del encanto, Jenniffer González, divulgó una circular de prensa solicitando tranquilidad a la población, pero exigiendo a los ciudadanos evacuar de forma inmediata las playas de la zona sur ante el riesgo inminente de fuertes corrientes marinas. La advertencia climática fue cancelada de forma oficial horas más tarde por las agencias meteorológicas de San Juan tras comprobarse la estabilización del oleaje en las pasarelas costeras de la cuenca caribeña.

Hasta el momento, las oficinas gubernamentales en Caracas no han desclasificado balances oficiales sobre cifras netas de personas heridas o fallecidas en las regiones afectadas. Gran parte de la población civil optó por permanecer dentro de sus vehículos en las autopistas por el temor fundado ante la llegada de réplicas en las calzadas urbanas. Los expertos en sismología recordaron que el último antecedente de gran magnitud en el territorio se escenificó en el año 2018, cuando un sismo de 7,3 en el estado Sucre sacudió a diez países del Caribe en verano.






 



 


 

 

 


 


 



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