Con información de EFE.

El gobierno del presidente Donald Trump anunció la eliminación formal de los límites a las emisiones de gases de efecto invernadero para las centrales eléctricas que operan con carbón y gas, revocando la normativa aprobada en 2024.

El director de la EPA, Lee Zeldin, aseguró desde Houston que esta medida generará ahorros superiores a los 310.000 millones de dólares para los consumidores estadounidenses e impulsará una masiva reactivación de la minería de carbón.

La decisión presidencial ha generado un inmediato rechazo de organizaciones ambientalistas y exfuncionarios demócratas, quienes advierten sobre un grave retroceso regulatorio que pone en riesgo la salud pública y agrava la crisis climática.

Con esta acción, la administración republicana continúa desmantelando las políticas medioambientales de la era anterior, apostando firmemente por la expansión de los combustibles fósiles en el sector energético nacional.