Con información de Noticias Telemundo.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos emitió una orden federal de carácter urgente instruyendo a sus agencias a perseguir con firmeza a los abogados de inmigración acusados de presentar solicitudes de asilo falsas.
El asesor jurídico general del DHS, James Percival, remitió un memorando oficial ordenando al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) el diseño de políticas antifraude inmediatas. La directiva sostiene que las peticiones de asilo sin base legal se han convertido en una práctica habitual para intentar regularizar de forma ilícita a extranjeros indocumentados.
La administración del presidente Donald Trump argumentó que el sistema de los tribunales de inmigración enfrenta niveles críticos de vulnerabilidad debido a la radicación masiva de expedientes infundados. El documento oficial señala que los asesores legales recurren de forma sistemática al argumento genérico de que prácticamente todo extranjero enfrenta persecución o tortura en su país de origen por razones de raza u opinión política. La nueva política federal faculta a los oficiales a utilizar de forma exhaustiva las herramientas de aplicación administrativa para sancionar a los bufetes jurídicos infractores.
La medida se acopla a las últimas reformas implementadas por la Casa Blanca en su campaña para ejecutar deportaciones masivas y endurecer los criterios de permanencia. Las abogadas de inmigración del sur de la Florida expresaron su honda preocupación ante las nuevas directrices, advirtiendo que la presión institucional podría menoscabar el derecho a una defensa adecuada y sembrar temor entre los profesionales. Las nuevas normativas se suman a la reciente regulación que obliga a ciertos inmigrantes a salir del país para poder tramitar la residencia permanente (Green Card).
Paralelamente, el endurecimiento de los controles de asilo coincide con la suspensión temporal de ciertas decisiones operativas por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) para garantizar auditorías internas más profundas. Los representantes del DHS enfatizaron que la prioridad del Estado es restaurar el Estado de Derecho en las fronteras y penalizar la falsificación de declaraciones juradas. Los fiscales de ICE iniciarán inspecciones aleatorias en las cortes de tránsito migratorio para detectar estructuras corporativas que lucren con el sistema de protección humanitaria.
