Con información de CNN.
El invicto boxeador David Benavidez ratificó su estatus como la nueva súper estrella del pugilismo al destronar a Gilberto Ramírez y colgarse los títulos mundiales de peso crucero de la AMB y la OMB.
Con esta imponente demostración, el bautizado «Monstruo Mexicano» logró la hazaña de coronarse campeón en tres categorías de peso distintas en su carrera profesional.
El ansiado combate, escenificado en el cuadrilátero del T-Mobile Arena, tuvo un desenlace rápido y explosivo cuando Benavidez impuso un castigo incesante y noqueó a su rival en apenas seis asaltos. A pesar de verse obligado a subir 25 libras para asumir este colosal reto, deslumbró al público manteniendo una velocidad y un poder demoledores.
Esta contundente y mediática victoria reafirma el estilo agresivo del pugilista de 29 años, quien ha declarado abiertamente que su principal motivación deportiva es aniquilar a los mejores del mundo sin importar el peso. Su hazaña se magnifica al considerar que superó con facilidad a un campeón muy experimentado que solo registraba una mancha en su historial.
Mientras su estatus como imán de taquilla crece exponencialmente, Benavidez mantiene viva su campaña pública para forzar un enfrentamiento directo con Saúl «Canelo» Álvarez. Aunque la pelea de ensueño sigue en pausa, las deslumbrantes actuaciones del «Monstruo» lo posicionan indiscutiblemente como el máximo referente contemporáneo del exigente boxeo mexicano.
