Con información de El Nuevo Herald.

La Arquidiócesis de Miami ha hecho un llamado urgente a los legisladores de Florida para que las escuelas católicas privadas reciban fondos estatales destinados exclusivamente a la seguridad de sus recintos. Esta petición surge ante la creciente preocupación por los recientes actos de violencia dirigidos contra comunidades religiosas en todo el país.

Actualmente, el gobernador Ron DeSantis ha propuesto un presupuesto de 300 millones de dólares para medidas de protección estudiantil, pero estos recursos están restringidos a las escuelas públicas. Jim Rigg, superintendente de las Escuelas Católicas, argumentó que la vida de los niños tiene el mismo valor sin importar el tipo de institución a la que asistan y que merecen el mismo respaldo gubernamental.

Durante las recientes discusiones legislativas, la Cámara de Representantes sugirió asignar 27,5 millones de dólares para la seguridad de escuelas católicas, sin embargo, el Senado no contempló esta partida. Ante esto, la Conferencia de Obispos Católicos de Florida mantiene su cabildeo activo de cara a la próxima sesión especial donde se definirá el presupuesto final.

Con más de 94.000 estudiantes matriculados en todo el estado, estas instituciones asumen actualmente los altos costos de seguridad privada a través del cobro de sus matrículas. Los líderes eclesiásticos defienden que, al igual que otras escuelas privadas que ya reciben subvenciones, necesitan este apoyo económico para aliviar sus finanzas y redirigir fondos hacia la educación.