Con información del Diario las Américas.
Los estados de Florida y Alabama intensificaron las labores de rescate y reconstrucción tras el paso devastador del huracán Isaías, que dejó un trágico saldo de cuatro personas fallecidas.
Aunque el ciclón se degradó a tormenta postropical, decenas de miles de hogares continuaron sin servicio eléctrico, obligando a las compañías energéticas a desplegar a más de 17,000 trabajadores para reparar las redes dañadas.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, habilitó múltiples centros de distribución de suministros básicos y aprobó diez millones de dólares en préstamos puente sin intereses para asistir a pequeños empresarios y agricultores.
Las agencias de seguridad y la Guardia Estatal utilizaron equipos anfibios y drones de alta tecnología para evaluar daños estructurales y socorrer a residentes aislados por las severas inundaciones.
Las autoridades estatales destacaron la resiliencia de las comunidades del Panhandle, mientras los distritos escolares y los comercios retoman paulatinamente sus actividades bajo estrictas pautas de seguridad.
