Con información del Diario las Américas.
Autoridades en Miami-Dade se mantienen en alerta tas el incremento de amenaza a la seguridad financiera y la tranquilidad de sus residentes más experimentados: los adultos mayores.
El fraude y las estafas, como sombras sigilosas, se extienden con voracidad convirtiendo a la tercera edad en un objetivo vulnerable y lucrativo para delincuentes sin escrúpulos.
Frente a esta realidad, la comisionada condal Eileen Higgins, que se define como “voz activa en la defensa de sus electores”, lanzó una “batalla frontal contra esta epidemia”. Su estrategia: impulsar iniciativas educativas y medidas de protección para los más desprotegidos.
«Proteger de fraudes y estafas a nuestros residentes más vulnerables no es solo una prioridad, es una responsabilidad moral», afirmó enfáticamente la legisladora del condado.
Su respuesta se materializa en los talleres Lunch and Learn, encuentros educativos diseñados para ‘armar’ a los adultos mayores con el ‘escudo’ del conocimiento. Hasta el momento, se han realizado siete de estas reuniones comunitarias.
En los talleres, la División de Protección al Consumidor del Condado se unió a la comisionada para desgranar las tácticas delictivas, revelar los recursos disponibles y ofrecer consejos prácticos que actúen como un faro en la oscuridad del engaño.
El eco de la alarma resuena con fuerza a través de las estadísticas. A nivel nacional, el fraude se ha convertido en un negocio floreciente, con pérdidas que superaron los 12.5 mil millones de dólares en 2024.