Con información de EFE.

El Gobierno federal de Estados Unidos ha iniciado una investigación penal en California tras detectar posibles irregularidades en el censo electoral del estado progresista.

El Departamento de Justicia emitió citaciones de gran jurado a funcionarios locales, profundizando el pulso político por la revisión de registros de más de 20.000 posibles no ciudadanos.

Esta acción legal surge tras el rechazo judicial a las demandas de la administración central de apartar preventivamente boletas en disputa antes de la verificación formal.

Autoridades estatales advirtieron que la separación de dichos votos podría generar graves retrasos e incertidumbre institucional en el recuento oficial.

La medida forma parte de una estrategia nacional de supervisión estricta impulsada por el ejecutivo de cara a los comicios intermedios del próximo martes.