Con información de El Nuevo Herald.

El príncipe Harry y su esposa Meghan Markle se encuentran en la búsqueda de una nueva residencia en la exclusiva región rural de los Cotswolds, al suroeste de Inglaterra, marcando su inesperado regreso definitivo al Reino Unido tras seis años de exilio en California.

La popular zona campestre, famosa por sus pintorescos pueblos de piedra, se ha convertido en un atractivo y codiciado refugio para celebridades de élite mundial y grandes empresarios, siendo bautizada recientemente por los corredores inmobiliarios como «los Hamptons británicos».

Aunque el traslado de la pareja real ha generado opiniones encontradas entre los lugareños, algunos residentes confían en que este regreso ayudará a sanar la profunda ruptura con su hermano, el príncipe William, y con el resto de la corona británica.

Mientras el misterio rodea la ubicación exacta de su próxima mansión campestre, se confirmó que sus hijos Archie y Lilibet ya están matriculados en prestigiosos colegios locales, aunque fuentes cercanas aseguran que los duques mantendrán la propiedad de su enorme finca en Montecito como segunda vivienda.