Con información de El Nuevo Herald.
Un inusual y severo fenómeno de Mareas Rey impulsado por la luna llena y vientos marítimos provocó inundaciones costeras sin precedentes históricos a lo largo del sur de Florida, afectando gravemente condados como Miami-Dade y Broward.
El desbordamiento de agua salada anegó avenidas principales, pasos elevados y áreas comerciales, obligando a las autoridades municipales a cerrar infraestructura vial clave como el emblemático puente Las Olas en Fort Lauderdale.
Especialistas meteorológicos explicaron que la combinación de mareas extraordinarias y sistemas de baja presión adyacentes actuó como una potente excavadora, empujando volúmenes masivos de agua hacia tierra firme.
Residentes y comerciantes de zonas exclusivas y costeras vivieron momentos de tensión, reportando dificultades extremas para ingresar a sus propiedades debido a los niveles de anegamiento registrados.
Ante la recurrencia de estos eventos climáticos extremos, diversos sectores locales exigen una mayor planificación urbana e inversión en obras de mitigación, advirtiendo sobre la vulnerabilidad crónica de la región.
