Con información de DW.

Las Fuerzas de Defensa de Israel intensificaron de forma drástica sus operaciones terrestres y aéreas en el sur del Líbano, lanzando una oleada de bombardeos nocturnos que saldó con la muerte de trece personas civies.

La comandancia militar de Tel Aviv decretó órdenes de evacuación perentorias en múltiples distritos urbanos luego de que la milicia chií proiraní Hezbolá rechazara formalmente los borradores del armisticio, exigiendo como condición obligatoria e innegociable la retirada total y absoluta de los batallones israelíes de las fronteras de la península.

De acuerdo con los reportes de la defensa civil y las bitácoras de las agencias de prensa del Líbano, las incursiones de artillería causaron estragos en los perímetros de la ciudad portuaria de Tiro, reportándose cuatro víctimas mortales y siete heridos en un bombardeo ejecutado en las adyacencias del hospital Jabal Amel. Los letales misiles de las divisiones de aviación golpearon de igual forma a zonas residenciales de Anqoun y las afueras de la aldea predominantemente cristiana de Maghdoucheh, en la periferia de Sidón, provocando el éxodo a pie de cientos de familias con menores de edad.

El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó las operaciones de agresión feroz e inaceptable de las fuerzas israelíes, insistiendo en que el diálogo diplomático constituye el único canal institucional idóneo para detener la violencia con el menor daño material posible. El Líbano fue arrastrado al teatro bélico el pasado 2 de marzo tras registrarse la muerte del líder supremo iraní en una operación conjunta.