La Unidad Investigativa del diario El Tiempo, de Colombia, asegura que por el momento hay tres hechos confirmados sobre la suerte que corrió en Venezuela Luciano Marín, alias “Iván Márquez”.

Que fue víctima un violento atentado, el 30 junio pasado, confirmado por los nuevos cabecillas de las disidencias de la llamada Nueva Marquetalia. Que permanece en Venezuela y que, antes del atentado, se comunicó con el gobierno entrante de Gustavo Petro, con el propósito de “lograr la paz completa para Colombia”.

Pero, aunque sus lugartenientes aseguran que salió ileso del atentado y que goza de buena salud, agencias de inteligencia manifiestan que el ataque con explosivos le dejó graves secuelas.

Los explosivos, sembrados cerca de una zona campamentaria, explotó al paso de los disidentes, por eso sus cuerpos quedaron destruidos de la cintura hacia abajo, pero los rostros estaban casi intactos. En el caso de ‘Márquez’, se sabe que perdió varios dedos de sus manos y recibió un golpe en la cabeza.

Fuentes de inteligencia le dijeron al rotativo neogranadino que el golpe le afectó gravemente el cerebro. El presidente saliente, Iván Duque, fue más allá. Dijo, un día después, a la revista Semana, que información de inteligencia señala que el exguerrillero de las FARC se encontraba en estado vegetativo. Además, que la mejor muestra de que no estaba bien es que no ha salido a hablar en videos como acostumbra.