Con información de Diario las Américas.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, aclaró la postura de seguridad exterior de la administración al afirmar que el país no retirará la totalidad de sus efectivos militares de Europa. El segundo de la administración republicana precisó ante los medios de comunicación en la Casa Blanca que la estrategia gubernamental consiste en reasignar los recursos bélicos existentes de una forma que maximice la seguridad interna de Washington, alentando simultáneamente a que las naciones europeas asuman una mayor responsabilidad.
Vance argumentó que la Unión Europea debe aprender a valerse por sí misma y defendió la reciente orden ejecutiva del presidente Donald Trump de retirar a 5.000 militares apostados en Alemania. Dicha reducción de tropas ha sido interpretada en los círculos diplomáticos como una respuesta directa del mandatario estadounidense ante los pronunciamientos críticos del canciller alemán, Friedrich Merz. El gobierno republicano también evalúa aplicar medidas de reducción de personal militar en las bases de Italia debido a tensiones políticas bilaterales.
Al ser interrogado sobre el movimiento estratégico de efectivos en Europa del Este, el vicepresidente descartó que se esté ejecutando una desmovilización en Polonia. El funcionario aclaró que las agencias de defensa simplemente optaron por posponer un despliegue de tropas previsto, catalogando el hecho como un retraso habitual en la rotación de los soldados en las fronteras. Por otro lado, los jefes de la Defensa de la Alianza Atlántica afirmaron que estos ajustes de personal no alteran la capacidad de disuasión del bloque.
Las críticas de Donald Trump hacia los miembros de la OTAN se han intensificado en los últimos meses debido a la falta de respaldo de sus aliados en la guerra contra Irán, un conflicto bélico que Washington inició junto a Israel de forma unilateral. El vicepresidente estadounidense insistió en que la Casa Blanca no puede continuar desempeñando el rol de policía del mundo, por lo cual busca estructurar acuerdos con sus socios donde prevalezca la rendición de cuentas y el uso eficiente de los recursos de defensa.
