Con información del Diario las Américas.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos penales formales contra el migrante venezolano Wilber Garcés, quien resultó herido de bala durante un operativo de ICE en Texas.
Garcés, de 28 años y que aún porta una bala alojada cerca de la columna, enfrenta acusaciones graves de agresión, resistencia y obstrucción, arriesgando una pena de hasta 20 años de prisión.
Mientras la fiscalía sostiene que el connacional intentó atropellar a los agentes durante la detención, su defensa legal denuncia un uso desproporcionado de la fuerza por parte de los oficiales.
Los abogados defensores exigieron una medida de liberación médica urgente, advirtiendo que la salud del detenido se encuentra en peligro crítico ante la falta de atención hospitalaria adecuada.
Este controvertido caso se suma a una serie de incidentes recientes bajo escrutinio público, elevando la tensión en torno a los protocolos operativos del Servicio de Inmigración.
