Con información de EFE.
Los resultados oficiales desclasificados por la Oficina Nacional de Procesos Electorales de Perú confirmaron un dramático empate técnico en la segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez.
Con el 85% de las actas de votación escrutadas de forma digital, la candidata de centroderecha de Fuerza Popular obtiene el 51,17% de los sufragios (8.321.201 votos). Por su parte, el líder izquierdista de Juntos por el Perú acorta la brecha de forma acelerada al cosechar el 48,82% de las papeletas válidas (7.937.891 votos), registrándose una ajustada ventaja de apenas 2,3 puntos en las cajas de Lima.
Las proyecciones matemáticas estructuradas por la firma internacional Ipsos para la Asociación Civil Transparencia vaticinaron que el candidato de la izquierda radical podría adelantar a Fujimori en el tramo final de la contienda. La muestra estadística otorgó un 50,3% a Sánchez frente a un 49,7% para la heredera del fujimorismo. Las bitácoras electorales detallan que los primeros votos computados corresponden a las zonas urbanas de la capital, franja favorable a la derecha, restando por contabilizarse las actas de las zonas rurales andinas y los distritos del extranjero, cuyos votos son históricamente los últimos en procesarse.
Al conocer los balances preliminares de los magistrados, Roberto Sánchez compareció ante una multitud de seguidores desde un balcón en la emblemática Plaza San Martín del centro histórico. Portando el sombrero de campaña del encarcelado exmandatario Pedro Castillo, Sánchez proclamó el día de la recuperación de la democracia y llamó a sus delegados a defender voto a voto las actas. El aspirante socialista ratificó su promesa programática de otorgar una amnistía y liberar de su condena penal a Castillo, afirmando que las élites económicas y los comisiones de Fuerza Popular ejecutaron un golpe institucional en 2022.
Por el contrario, Keiko Fujimori ofreció un breve pronunciamiento ante los corresponsales de prensa de la costa este mostrando extrema cautela ante las cifras de la registraduría nacional.
La candidata derechista, quien se presenta por cuarta vez a la presidencia, afirmó que serán días largos y que su formación desplegará a 95.000 delegados para auditar las impugnaciones. La líder de Fuerza Popular prometió respetar los resultados de los jueces de la República, buscando distanciarse de su postura de 2021 cuando denunció fraudes sin pruebas sólidas, en una nación fatigada por una década de inestabilidad política que sumó ocho presidentes en diez años.
