Unas 153 personas murieron el sábado en Seúl, la capital de Corea del Sur, al registrarse una estampida en un evento masivo por las fiestas de Halloween. El número de fallecidos subió en solo cuestión de horas.

De acuerdo a lo que reseña BBC, las autoridades reportaron también más de 80 personas heridas. La mayoría de los fallecidos y heridos son adolescentes y jóvenes menores de 30 años, además se conoció que, de los muestros, 20 eran extranjeros.

La causa de la avalancha humana no está aún clara. El alto número de víctimas se debió a que “muchos fueron pisoteados”, dijo un jefe de bomberos.

Por su parte, de acuerdo a nota de AP, se conoció que, familiares preocupados corrieron a los hospitales en busca de sus seres queridos el domingo que quedaron atrapados y aplastados después de una multitudinaria fiesta de Halloween en un callejón estrecho en un distrito de vida nocturna en Seúl.

Los testigos detallaron que el aumento de la multitud en el área de Itaewon el sábado por la noche causó un caos “infernal” cuando la gente cayó una sobre otra “como fichas de dominó”. Algunas personas sangraban por la nariz y la boca mientras recibían RCP, comentaron testigos, mientras que otros vestidos con disfraces de Halloween seguían cantando y bailando cerca, posiblemente sin saber la gravedad de la situación.

“Todavía no puedo creer lo que ha pasado. Fue como un infierno”, fueron las palabras de Kim Mi Sung, funcionario de una organización sin fines de lucro que promueve el turismo en Itaewon.

El gobierno de la ciudad comentó que más de 2600 personas llamaron o visitaron una oficina de la ciudad cercana hasta el sábado por la tarde, informando sobre la desaparición de familiares y pidiendo a los funcionarios que confirmen si estaban entre los heridos o muertos después del aplastamiento.