Con información del Diario las Américas.

El Condado de Miami-Dade asumió nuevamente el control de la propiedad del antiguo Centro de Detención Migratoria, conocido popularmente como «Alligator Alcatraz», ubicado en la zona de los Everglades.

Las autoridades condales condicionaron el cierre definitivo del traspaso a que el estado de Florida ejecute reparaciones estructurales, tras detectar daños significativos en la infraestructura del aeropuerto de entrenamiento Dade-Collier.

Durante las inspecciones técnicas se documentaron restos de asfalto, perforaciones de cercas e intervenciones deficientes sobre la pista principal que comprometen el aterrizaje seguro de aeronaves. El Departamento de Recursos Ambientales de Miami-Dade realizó toma de muestras de agua y suelo, determinando en sus informes preliminares que no se registran violaciones inmediatas al Código de Protección Ambiental ni emergencias ecológicas en el predio.

El recinto fue tomado mediante poderes de emergencia en junio de 2025 para albergar hasta 1.500 detenidos, con costos operativos estimados en un millón de dólares diarios bajo la política migratoria federal. Expertos locales señalaron la dificultad de evaluar el impacto ambiental previo a la ocupación, debido a la celeridad con la que el gobierno estatal asumió el control del terreno situado a 45 millas de Miami y rodeado por la reserva Big Cypress.

La alcaldesa Daniella Levine Cava anunció que impulsará la conversión del terreno en una reserva ecológica permanente, con la intención de transferir la propiedad al Servicio de Parques Nacionales. El plan requerirá la aprobación formal de la Comisión de Miami-Dade, mientras el gobierno condal concentra sus gestiones en exigir la remoción total de escombros y la restauración completa de las áreas afectadas.