Con información de EFE.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, creó un inédito comité de expertos independientes y economistas críticos para diseñar reformas profundas en la isla. Fuentes oficiales confirmaron a las agencias de prensa que el equipo asesor mantuvo su primera sesión propositiva en La Habana de forma discreta.

La iniciativa partió directamente del despacho presidencial con el objetivo de abrir, descentralizar y dinamizar la economía de planificación estatal de la isla para frenar el descontento social.

El núcleo de este nuevo equipo consultor destaca por la incorporación de académicos de la talla de Omar Everleny, Juan Triana y Julio Carranza, expertos que llevan años fuera de los círculos oficiales y escriben en medios independientes.

Las propuestas de los especialistas coinciden en la urgencia de otorgar un mayor peso al sector privado, autorizar la inversión extranjera directa para cubanos no residentes y dar autonomía a las empresas municipales. Asimismo, exigen crear seguridad jurídica y corregir el caos monetario de las múltiples tasas de cambio oficiales.

El borrador de las reformas será evaluado este miércoles por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) antes de pasar a la Asamblea Nacional para su ratificación unánime. Con estos giros comerciales, la administración de Díaz-Canel busca atajar una profunda crisis estructural y calmar la presión de los Estados Unidos, gobierno que mantiene bajo amenaza de intervención militar a la isla. El desabastecimiento se agudizó desde enero tras el bloqueo naval de la Casa Blanca que impide la llegada de barcos petroleros y provocó la fuga de bancos.

El colapso de los servicios públicos y la escasez de alimentos han acelerado la depreciación del peso cubano en los mercados informales. Esta destrucción de la calidad de vida ha alentado inusuales protestas vecinales y pacíficas donde los ciudadanos tocan cazuelas y queman basura en las calles de La Habana. En las mesas de trabajo también participan figuras del oficialismo como el exministro José Luis Rodríguez García para intentar conciliar las reformas de apertura económica sin perder el control político del partido único en verano.