Con información del Diario las Américas.
El Condado de Miami-Dade retiró de forma fulminante la licencia fiscal local a la empresa Vanguard Energy por intentar exportar 250.000 barriles de combustible a Cuba.
El recaudador de impuestos del condado, Dariel Fernández, anunció la cancelación del Recibo de Impuesto Comercial Local a la firma radicada en Coral Gables. Fernández justificó la medida punitiva señalando que el ayuntamiento no servirá como base de operaciones para corporaciones que pretendan dar oxígeno financiero y apoyar a la dictadura comunista socialista de la isla.
La sanción exprés se ejecutó pocas horas después de que el Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmara que la empresa de Florida carecía de permisos legales para realizar transacciones comerciales con Cuba.
Los peritajes de los medios de comunicación habían revelado que Vanguard Energy mantenía negociaciones avanzadas con La Habana para enviar mensualmente 100.000 barriles de gasolina y 150.000 de diésel, un volumen de carburantes diseñado para cubrir el suministro eléctrico de once días de demanda de la península.
El escenario comercial de la distribuidora privada colapsó definitivamente luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, oficializara la inclusión de la petrolera estatal cubana CUPET en la lista de empresas bloqueadas de la OFAC.
El Tesoro estadounidense prohibió cualquier nexo cambiario con dicho consorcio, argumentando que sus refinerías y almacenes fueron expropiados ilegalmente a dueños norteamericanos. Fernández ratificó que las agencias locales actuarán alineadas con la estrategia de máxima presión del presidente Donald Trump para ahogar los recursos del régimen.
La parálisis de los embarques de crudo se suscita en medio de una crisis energética sin precedentes en el Caribe, donde las familias sufren apagones continuos por la falta de inversión. El desabastecimiento de combustible en las plantas cubanas se agudizó drásticamente tras la captura del dictador Nicolás Maduro en enero, evento que liquidó los subsidios petroleros de PDVSA. Mientras el secretario de Guerra, Pete Hegseth, vigila los perímetros navales desde Guantánamo, las fiscalías federales mantienen bajo estricta auditoría las cuentas bancarias de las firmas comerciales de la costa este.
