El presidente ruso, Vladimir Putin, usó el lunes un importante feriado patriótico para justificar nuevamente su guerra en Ucrania, pero no declaró una victoria limitada ni señaló hacia donde se dirigía el conflicto, mientras sus fuerzas continuaban golpeando objetivos en todo el país con pocos signos de progreso significativo, así lo destaca AP.
El líder ruso supervisó un desfile del Día de la Victoria en la Plaza Roja, con tropas marchando en formación, equipo militar en exhibición y una banda de música a todo volumen para marcar la derrota de la Alemania nazi por parte de la Unión Soviética. Pero su muy esperado discurso no ofreció nuevas ideas sobre cómo pretendía salvar la dura guerra y, en cambio, se limitó a las acusaciones de que Ucrania representaba una amenaza para Rusia, a pesar de que las fuerzas armadas nucleares de Moscú son muy superiores en número y potencia de fuego.
“El peligro aumentaba día a día”, dijo mientras observaba a las tropas. “Rusia ha dado una respuesta preventiva a la agresión. Fue una decisión forzada, oportuna y la única correcta”.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró este lunes según EFE, que «muy pronto habrá dos Días de la Victoria en Ucrania», en alusión al triunfo sobre la Alemania nazi en la II Guerra Mundial y otro para recordar el triunfo que espera lograr en el actual conflicto con Moscú.
Solo «un loco» puede querer repetir lo que ocurrió en la II Guerra Mundial y cualquiera que repita crímenes como los ocurridos entonces, está imitando la filosofía nazi, denunció Zelenski en el discurso publicado en su página web con motivo del 77 aniversario del Día de la Victoria sobre Alemania, en clara alusión al presidente ruso, Vladimir Putin.
