Con información del Nuevo Herald.
La Conferencia de Obispos Católicos de Florida publicó una carta pastoral pidiendo a las autoridades estatales abolir de forma definitiva la pena de muerte. El documento fue firmado por el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, y los principales clérigos católicos de la región.
El pronunciamiento coincidió con una inédita jornada en la que el estado ejecutó por inyección letal a dos prisioneros en un mismo día. James Aren Duckett y Dominick Anthony Occhicone, este último de 80 años y el recluso de mayor edad ejecutado en la historia moderna del país, recibieron la sentencia máxima.
La Iglesia Católica argumentó que la pena capital viola la dignidad humana inherente y resulta moralmente injusta cuando existen penas de prisión suficientes para proteger la seguridad. Desde 2025, Florida concentra más del 40 % de las ejecuciones realizadas en todo EE. UU.
Por su parte, la oficina del gobernador Ron DeSantis defendió la aplicación de la pena máxima como un castigo apropiado para delitos graves. El mandatario sostuvo que acelerar el proceso busca brindar reparación jurídica y justicia a las familias de las víctimas.
